La mujer contó en su segunda reunión con el PP madrileño que Bautista se había enterado de que había pedido ayuda al partido y había intensificado el hostigamiento exigiendo a otros concejales que se posicionaran
La exedil popular de Móstoles que ha presentado una querella por acoso sexual y laboral contra el alcalde del municipio, Manuel Bautista, y contra el Partido Popular, denunció ante dos cargos del partido en Madrid, Ana Millán y Lucía Paniagua, que el regidor intensificó el hostigamiento contra ella después de enterarse de que había pedido ayuda al partido y había contado lo que estaba s...
ucediendo. “Lejos de que la cosa se tranquilice, Manuel ha citado individualmente a alguno de mis compañeros concejales para decirles: ¿De qué lado estás?, como si esto fuera un conflicto bélico", explicó ella a Paniagua y a Millán en una reunión que tuvo lugar el 16 de abril de 2024, según fuentes conocedoras del caso. “Aquí hay un conflicto en el que te tienes que posicionar de mi lado o del otro lado”, emplazó el alcalde a otros concejales populares, según la denunciante.
Esa fue la segunda reunión que mantuvo la exedil con dirigentes del PP madrileño. La primera se había celebrado el 11 de marzo, un mes antes, con Ana Millán, vicesecretaria de Organización del PP de Madrid, y con Alfonso Serrano, número dos de la presidenta de la comunidad, Isabel Díaz Ayuso. En ese primer encuentro narró la situación de acoso que desde su punto de vista estaba padeciendo y pidió ayuda. Explicó que el alcalde le había pedido que colaborara con el partido, que le había propuesto ir en el segundo puesto de la lista municipal del PP, que después le había hecho proposiciones sexuales explícitas y reiteradas que ella zanjó con una negativa rotunda e inequívoca y que luego había expandido rumores de que mantenían una relación íntima, que ella también exigió parar. Finalmente, a consecuencia de su negativa, la había castigado en su labor profesional como concejala acosándola laboralmente e invisibilizando su trabajo durante meses, no dejándole defender ninguna de las mociones que presentó y excluyéndola de los actos públicos. Incluso la citó para anunciarle que le iba a quitar la concejalía para asignársela a otro edil, dejándola a ella sin funciones y relegándola a un puesto administrativo en el grupo municipal y sin despacho propio. Esta medida, que requería una remodelación del equipo de gobierno de Móstoles, acabó siendo frenada por la dirección regional del partido.






