La mujer relata, en el escrito al que ha tenido acceso EL PAÍS, los pormenores de sus reuniones en Génova para tratar su denuncia por acoso: “Mis antiguos compañeros me han envilecido ante los medios para hundirme socialmente”

La querella que ha presentado en el juzgado la exedil popular de Móstoles contra el alcalde, Manuel Bautista, y el PP por acoso sexual y laboral, lesiones, coacciones, un delito contra la integridad moral y revelación de secretos, que desveló EL PAÍS el pasado viernes, tiene una segunda parte en la que ella refiere, en primera persona, lo que ocurrió después, cuando decidió recurrir al PP madrileño para pedir amparo ante lo que estaba sucediendo.

El Partido Popular es su partido oficialmente desde 2010, el año en el que se afilió. Pero su familia era del PP de toda la vida. Así que cuando Bautista le propuso sumarse a su proyecto primero como voluntaria y luego como número dos en las listas, lo hizo con ilusión, como refleja su relato de hechos. Por eso, por respeto a su partido, antes de ir a los tribunales a denunciarle escribió a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para pedir ayuda. Quería resolverlo internamente. Pero no fue posible y el caso ha terminado en los juzgados. La mujer relata que se sintió desamparada y desesperada: “Mis interlocutoras [del PP de Madrid] se pusieron muy agresivas y recibí un trato completamente denigrante”.