Si te ha sobrado arroz blanco o de otro tipo, aquí tienes una forma para revivirlo tan sencilla como lujuriosa. “Socarrat” y “chorizo” son las palabras clave

En tiempos en los que tiramos a la basura toneladas de comida –31 kilos de comida por persona en 2020, según el Ministerio de Agricultura–, la cocina de aprovechamiento es casi una obligación moral. Sin embargo, no deberíamos olvidar todo lo que tiene de tradición y de placer: algunos de los mejores inventos de la gastronomía española son actos de reciclaje, de las croquetas a los repápalos pasando por las empanadillas, y a todos nos han proporcionado más de un momento feliz.

En esa línea de gozar a la vez que haces el bien se enmarca el plato de hoy, que resucita unos restos de arroz blanco (o de cualquier otro tipo) del día anterior. Para ponerlo crujiente aplicamos una técnica cercana al socarrat paellero, y para darle alegría, lo acompañamos de un par de ingredientes que siempre funcionan junto al cereal: el humilde huevo y el poderoso chorizo picante. Si quieres una versión vegetariana, puedes sustituir este último por un aceite picante o por cualquier otro ingrediente de sabor fuerte que te guste. Para ver cómo se prepara, echa un ojo al vídeo de arriba.