España es uno de los países desarrollados donde menos colegios e institutos ofrecen refuerzo fuera del horario lectivo, lo que lastra los resultados y alimenta el sector de las extraescolares de pago

Durante dos años, en primero y segundo de la ESO, Juan fue a clase de repaso por las tardes en su instituto público, el Ramón y Cajal de Albacete. “Me sirvió en todas las áreas, pero sobre todo en matemáticas, con las ecuaciones, y en lengua, con la sintaxis, que me costaban muchísimo”, comenta. Aquello le ayudó a evitar problemas en el re...

sbaladizo paso entre la educación primaria y la secundaria, afirma su padre, Juan González, docente en un colegio público, que solo lamenta que el programa sea, únicamente, para los dos primeros cursos, y este año, en tercero, su hijo ya no pueda ir. “Ahora va a una academia, martes y jueves, en el mismo horario. Es igual, pero antes era gratis y ahora pagamos un dinero. Y no solo es peor por el tema económico, sino que antes iba más motivado. Porque las clases eran en su centro educativo, estaba con compañeros de clase, y repasaban justo lo que los profesores de la mañana les indicaban”, afirma.

España es uno de los países desarrollados donde menos centros de secundaria ofrecen clases de repaso a los alumnos en su propio centro instituto. Lo hace el 40%, 25 puntos menos que la media de la OCDE, y muy lejos de Corea o Reino Unido ―dos de los países que mejores resultados obtienen en el Informe PISA, la mayor evaluación internacional―, cuyos porcentajes superan el 90%.