La analista de equidad educativa de la organización de países desarrollados defiende que las escuelas colaboren con los servicios sociales y de salud mental

Lucie Cerna acaba de comer en una sala de la Fundació Bofill, una entidad dedicada a la investigación educativa ubicada en una antigua fábrica del siglo XIX rehabilitada en el barrio de L’Eixample de Barcelona. Analista sénior de equidad e inclusión educativa de la OCDE (un club integrado principalmente por países desarrollados), nacida en Praga hace 44 años, Cerna ha expuesto horas antes estrategias para reducir el abandono escolar temprano, uno de los talones de Aquiles del sistema educativo español sobre el que su organización ha asesorado en los últimos años al Gobierno....

Pregunta. ¿Qué medidas puede implantar España para reducir el abandono escolar temprano?

Respuesta. Las recomendaciones que le hicimos a España incluyeron destinar más recursos a los centros educativos vulnerables y, previamente, crear indicadores para definir cuáles lo son en función del perfil de estudiantes que asisten a ellos. Formar al profesorado para que sepa gestionar mejor la diversidad e incluir a todo el alumnado. Distribuir mejor a los docentes, de modo que no sean sobre todo los menos experimentados los que acaben yendo a dichos centros vulnerables. Incrementar el abanico de perfiles profesionales que trabajan en las escuelas. Reducir la repetición de curso, que en España es superior al promedio de la OCDE. Revisar el sistema de selección de centro educativo por parte de las familias, para que la diversidad esté mejor repartida entre los colegios. Potenciar la orientación educativa, para que no intervenga solo al final de la etapa, cuando los chicos y chicas tienen que elegir carrera u otro itinerario educativo, sino dándoles apoyo a lo largo de toda su trayectoria educativa. Y dar mayor flexibilidad a los itinerarios curriculares, de forma que los alumnos puedan elegir el camino que mejor se adapte a sus necesidades e intereses, entre otras medidas.