En el pasado, las otras dos experiencias de gobiernos de izquierdas no se atrevieron a tocar la escuela concertada
Dos estudios publicados recientemente por la Fundació Bofill y por la aFFaC (Associacions Federades de Famílies d’Alumnes de Catalunya) exponen que en Cataluña existe un grave déficit de plazas escolares públicas, y, en cambio, una sobreoferta de plazas de escuelas concertadas. De hecho, solo en algu...
nas zonas de la demarcación de Tarragona (Terra Alta, Montsià, Baix Ebre, Ribera d’Ebre y Priorat) y de Lleida (Alta Ribagorça, el Pallars Sobirà, la Vall d’Aran, la Noguera) las plazas públicas cumplen con la demanda. Si se mira en términos demográficos, los datos son aún más problemáticos: solo el 54% del alumnado de una zona tan poblada como el Barcelonés está cubierto por la oferta pública.
Hay que preguntarse las razones de fondo del fenómeno: al principio de la etapa de consolidación democrática, la red pública era claramente deficitaria. A la infradotación se unió, en esos momentos, también un activismo escolar que promovió centros privados con vocación pública que en sus estrategias educativas se planteaban una renovación pedagógica y una educación en valores impensables en un entorno de dictadura.






