El murciano firma un debut convincente contra De Miñaur y asegura que afronta con mayor vigor el doble reto. Copa de Maestros o Davis: “¿Y por qué no las dos?”
Carlos Alcaraz luce feliz, envuelto por un chándal rosa y apoyado sobre unas zapatillas de colorines —verde, amarillo, rojo, azul, blanco— que reflejan un estado de ánimo: efectivamente, las cosas han salido bien esta vez. Después de dos estrenos fallidos en la Copa de Maestros de Turín, el español sonríe, aprueba lo hecho y se sorprende (al compás de los demás) cuando la exjugadora Yelena Vesnina le pregunta si alguien le ha robado el corazón: “¿Cómo?”. “No, estoy libre…”. Y esa misma sensación de libertad es la que ha expresado poco antes en la pista, afinado frente a un rival siempre peliagudo como Alex de Miñaur:
enza-con-buen-pie-y-supera-el-estreno-con-de-minaur.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/deportes/tenis/2025-11-09/ahora-si-alcaraz-comienza-con-buen-pie-y-supera-el-estreno-con-de-minaur.html" data-link-track-dtm="">7-6(5) y 6-2, tras 1h 40m. Esto es, una nueva sensación.
“Estoy muy contento con mi nivel, porque nunca es fácil. Es la primera victoria en mi primer día de la Copa de Maestros y contra un rival difícil en esta superficie, así que contento por haber ganado y por cómo lo he hecho”, responde. Duro de roer siempre el australiano, el hombre que más triunfos ha logrado esta temporada sobre pista dura; son 42, por los 35 de Alcaraz, a quien se le resistía el despegue en Turín y ahora contempla el horizonte de otra forma, sin relajación alguna pero también sin la angustiosa exigencia de las matemáticas apretándole. A pesar de su experiencia todavía corta en el terreno, sabe que un tropiezo de entrada puede ser condenatorio.






