Las amenazas del negacionismo trumpista ganan terreno pese a la aceleración del calentamiento y el avance de las renovables y el coche eléctrico como alternativa a los combustibles fósiles
La Humanidad ha quedado atrapada en una peligrosa disonancia cognitiva: mientras el calentamiento global se acelera y ningún rincón del planeta escapa a sus
" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2025-10-29/mas-de-500000-muertos-al-ano-por-calor-el-negacionismo-y-la-inaccion-climatica-amenazan-la-vida-de-millones-de-personas.html" data-link-track-dtm="">destructivos zarpazos, la lucha internacional contra el cambio climático en el seno de la ONU atraviesa el peor momento desde, al menos, la firma del Acuerdo de París hace una década. La gran paradoja es que el mundo nunca ha estado mejor preparado que ahora para desplazar a los principales responsables del problema —los combustibles fósiles— gracias al avance de las renovables y de la movilidad eléctrica.
La economista Laurence Tubiana, considerada una de las arquitectas del Acuerdo de París, lleva tres décadas involucrada en la diplomacia climática. Pero admite que nunca había “visto tanta agresividad” contra las políticas frente al calentamiento como la que está ejerciendo el Gobierno de Donald Trump dentro y fuera de EE UU. “Nos enfrentamos a una batalla ideológica, una batalla cultural, donde el clima está en ese paquete que el Gobierno de Estados Unidos quiere derrotar”, advertía Tubiana hace unos días en una de las decenas de reuniones informativas que anteceden a cada cumbre climática anual.







