La eólica y la solar crecen en las principales economías mundiales y el consumo de combustibles fósiles se estanca, mientras el presidente de EE UU tilda de “esas malditas cosas” a los aerogeneradores

En su deslavazado discurso del miércoles ante el Foro de Davos, en Suiza, Donald Trump arremetió otra vez contra las renovables, la Unión Europea y el Pacto Verde, que tiene como objetivo la transformación del sistema energético y de movilidad para romper con la dependencia de los combustibles fósiles, principales causantes del cambio climático. Trump, al igual que hace la ultraderecha europea y española con Vox a la cabeza, desdeñó ese pacto, al que llama “nueva estafa verde”. Pero lo cierto es que, a pesar de los ataques, las renovables siguieron creciendo en 2025 y marcando récords mientras el consumo fósil para generar electricidad se estanca.

El presidente estadounidense, cuya última campaña estuvo impulsada en gran medida por el sector fósil y tiene a un exdirectivo de una empresa de fracking como responsable de energía de su Administración, instó en Davos con mentiras e insultos a la UE y al Reino Unido a dejar atrás las renovables. Y arremetió con rudeza contra los aerogeneradores, con los que parece estar obsesionado. “Esas malditas cosas”, las llamó. “La gente estúpida los compra”, dijo.