Tras el accidente ocurrido en octubre de 2021, y acabado el proceso judicial, el filme se volvió a rodar en 2023 y se ha estrenado de tapadillo en EE UU

El 21 de octubre de 2021, retomado el rodaje del wéstern Rust en un rancho a 20 minutos de Santa Fe (Nuevo México) tras el parón de la comida, Alec Baldwin, su protagonista, disparó en un ensayo un revolver Colt 45. Por desgracia, el arma estaba cargada con varias balas de fogueo y una de munición real, y el tiro fue directo hacia el equipo humano ...

detrás de la cámara, ya que se iba a filmar desde ese punto de vista. El disparo mató a la directora de fotografía Halyna Hutchins, y las esquirlas del proyectil, tras atravesar a la primera víctima, llegaron hasta el hombro del director, Joel Souza, y se quedaron a centímetros de su columna vertebral.

Baldwin y la armera de la película, Hannah Gutierrez-Reed, fueron acusados ​​de homicidio involuntario. De ella dependía comprobar que el arma solo estuviera cargada con balas de fogueo (en EE UU se usan pistolas, rifles y escopetas reales; en Europa —y, por tanto, en España— en los rodajes solo hay armas de atrezzo). Los cargos contra Baldwin fueron desestimados en julio de 2024 por motivos procesales (la jueza admitió una queja de la defensa del actor sobre la manipulación de unas balas... que ni siquiera estaban en el decorado). Gutierrez-Reed fue declarada culpable, meses antes, en abril, y sentenciada a dieciocho meses de prisión. El primer asistente de dirección, David Halls —que fue quien entregó la pistola a Baldwin y le aseguró, con la expresión “cold gun” (pistola fría), obligada por los protocolos de la industria, que estaba descargada—, se declaró culpable de un delito menor por uso negligente de un arma mortal.