Los lectores y las lectoras escriben sobre la situación de los jóvenes, la victoria de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York, la dimisión de Mazón, y nuestra manera de consumir información
Tengo 17 años y, aunque todavía vivo con mis padres, ya empiezo a pensar en el futuro. Me preocupa ver que en este país los jóvenes apenas pueden independizarse. Los precios de los pisos son imposibles y los sueldos no acompañan. Parece que tener una casa propia se ha convertido en un lujo. Nuestros padres pudieron empezar una vida a los 20 y pocos; nosotros ni siquiera sabemos si podremos irnos de casa antes de los 30. Y no es por falta de ganas o esfuerzo, sino porque el sistema no lo pone fácil. Si queremos que los jóvenes podamos construir un futuro aquí, hacen falta políticas reales: más vivienda asequible, ayudas efectivas y oportunidades laborales dignas. No pedimos privilegios, solo una oportunidad de empezar.
Teo Hausmann. Barcelona
Cuando todo viene mal dado, una breve buena noticia es un mundo. Es el caso de la victoria de Zohran Mamdani en Nueva York, que se ha impuesto electoralmente al representante republicano. Aún por descubrir, Mamdani ha plantado cara a Trump, lo cual no es poco, aunque solo sea para revertir el servilismo del Secretario General de la OTAN, o del presidente de Pakistán, o de quienes participaron como coreografía en el esperpento de Sharm El-Sheij. Un tipo valiente con un discurso atractivo. Supongo además que honrado, dada su juventud. Ojalá arrastre otras muchas victorias territoriales, para esperanza de quienes no podemos soportar a Trump.






