El deterioro de la convivencia civil, visible en sucesos como el ocurrido en la Universidad de Navarra por la gira de Vito Quiles, tiene muchas causas, y las redes sociales no son la menor
Tienen ganas de pelea, aunque no sabrían decir por qué. Algunos sacan provecho partidista de esa ignorancia, definiéndoles un enemigo sobre el que proyectar sus energías frustradas y, como no saben articular políticamente sus diferencias, recurren a la violencia. La suspensión de la actividad académica en la...
Universidad de Navarra, ante la anunciada visita del activista Vito Quiles, evitó oportunamente un enfrentamiento entre grupos extremistas del que hubieran podido seguirse graves consecuencias.
Evidentemente, no piensan mucho. Son jóvenes y tienen sed de emociones fuertes. Han frecuentado entornos digitales donde se normaliza el insulto y se banaliza la violencia; entornos poco propicios para la reflexión y la conversación cualificada. No han pensado en el efecto de la violencia sobre su propio carácter, ni en cómo deteriora la convivencia, hasta volverla irrespirable. Sus bisabuelos vivieron una guerra civil. Pero ellos solo la conocen por los libros y, por lo visto, ningún ejercicio de memoria histórica ha servido para hacerles reflexionar sobre la fragilidad de la convivencia civilizada y cuán fácilmente los conflictos enconados tienen un desenlace trágico.






