El agitador ultra, una celebridad en las redes sociales, lleva su mensaje victimista a los campus, donde organiza actos sin permiso que acaban en tumultos

“¡No os rindáis!”, grita Vito Quiles al megáfono, a hombros de un guardaespaldas. ¿Rendirse ante qué? Ante los “nidos de ratas marxistas” en los que se han convertido facultades como Filología, en la Universidad de Valencia, contra la que lanzaba su diatriba del pasado lunes. “Es muy complicado sentirse patriota” allí, lamentaba. “¡Pero por eso sois los tíos con más cojones de España!”. ...

El gentío rugía ante la alusión testicular. Y coreaba “rojo muerto, abono pa’ mi huerto”, uno de los cánticos que acompañan a Quiles desde que el 16 de octubre inició en la Autónoma de Barcelona su ruta por un puñado de universidades, con paradas hasta ahora en Granada, Sevilla, Málaga, Valencia y Alicante, todas públicas.

Es una gira con la que el agitador de extrema derecha, a base de provocaciones, consignas, gritos y sin debate de ideas alguno, ha logrado tensionar a la universidad española, tan vulnerable al cuestionamiento de su compromiso con la libertad de expresión, nuclear en su función histórica, como a los discursos populistas diseñados para dividir a los estudiantes y ajenos a la tradición académica.