Se puede preparar con legumbres ya cocidas, no requiere sofritos y basta con ir añadiendo ingredientes a la cazuela: esta sopa tunecina con pan y especias es un descubrimiento
La sopa de ajo es un invento genial del que los españoles podemos sentirnos orgullosos, pero la idea de hacer buenos platos de cuchara con pan no es exclusiva de nuestro país. Hay otros lugares en el planeta donde reciclan este ingrediente ablandándolo con caldo y sumando otros ingredientes para subir el sabor. Túnez es uno de ellos: de allí proviene el lablabi, una sopa especiada de pan y garbanzos que vale la pena descubrir.
Una de las grandes ventajas de esta sopa es que, en su versión más sencilla, se puede preparar con garbanzos de bote, y no requiere de sofritos ni refritos: basta con ir añadiendo ingredientes a la cazuela. La potencia la ponen las especias –canela y comino–, y otros elementos como el ajo, el tomate concentrado, el limón y la harissa, una pasta picante fácil de encontrar en las tiendas de alimentación magrebíes; en caso de no tener ninguna a mano, se puede sustituir con una versión casera o con una salsa picante a la que añadamos ralladura de limón. Para saber cómo se hace, mira el vídeo de arriba.






