Celia Arcos |
Madrid (EFE).- A pesar de su origen anglosajón, Halloween ya se ha asentado en España con su tradicional «truco o trato» que llena las tiendas de galletas, huesos de santo y gominolas con una elevada demanda y que supone para algunas empresas de la industria del dulce hasta el 10 % de su facturación anual.
Dulces ataviados con ojos, bocas e incluso atuendos misteriosos copan durante estas semanas los lineales de los supermercados y las pastelerías artesanas, que se cubren del característico naranja y negro de Halloween para empujar a los consumidores a celebrarlo.
Buñuelos, los más demandados
Pero también hay hueco para la tradición española; en el caso de los artesanos, la asociación de la pastelería artesana en la Comunidad de Madrid, Asempas, ha previsto la venta de 550.000 kilos de dulces típicos para esta fecha.












