Personajes como Miércoles Addams, el giro ‘dark’ de la alta costura o un aluvión de ediciones limitadas con motivo de 31 de octubre envuelven a nuestra vestimenta de una sugerente penumbra

Lo sombrío está de moda. Aunque el boom por los hábitos de monja que ha desatado el imaginario audiovisual sature la actualidad (de Rosalía a Lily Allen pasando por la película de Alauda Ruiz de Azúa,

itle="https://elpais.com/cultura/cine/2025-09-22/los-domingos-alauda-ruiz-de-azua-infunde-fe-en-el-gran-cine.html" data-link-track-dtm="">Los domingos), la estética dark alimentada por relatos góticos y personajes de cuento como brujas y fantasmas está más latente que nunca.

Sin necesidad de recurrir a un disfraz propio de la noche del 31 de octubre, la pasarela alberga un aluvión de propuestas para envolvernos por la belleza de la oscuridad durante todos los días del invierno. A esa estética del terror ‘contenido’ que viene defendiendo Comme des Garçons desde hace décadas —o el embrujo por lo etéreo de Simone Rocha— se suman también las siluetas de alta costura de Noir Kei Ninomiya. Fiel discípulo de Rei Kawakubo, el diseñador japonés ha elaborado entre notas románticas Y reminiscencias punk un uniforme urbano para brujas modernas semejante al de las diseñadoras Emma Chopova y Laura Lowena —más conocidas bajo el logo de Chopova Lowena— que secundan Katy Perry, Kaia Gerber o Emily Ratajkowski.