La discusión sobre la política de asilo marca los debates televisivos entre candidatos, en un clima creciente de crispación y rudeza

Países Bajos celebra este miércoles unas elecciones determinantes para medir el empuje de la ultraderecha. Y lo hace con el partido del ultra Geert Wilders encabezando los sondeos y un 47% de votantes aún indecisos, según la encuesta realizada por el programa EenVandaag, de la cadena pública, y la empresa Verian el pasado 21 de octubre. En ese contexto, algunos de los discursos de la esfera ultra, principalmente los encaminados a endurecer las políticas de inmigración y asilo, han acabado permeando en partidos de centro e izquierda que hasta hace poco los evitaban. Y han marcado los debates entre candidatos en televisión, previos a la cita de hoy en las urnas.

Sin jornada de reflexión, las campañas electorales se cierran en Países Bajos con un debate televisivo. Esa última actuación ante las cámaras de los líderes políticos con posibilidades de gobernar puede inclinar el voto de los indecisos. Todos los candidatos patean la calle, pero la cita en los platós de televisión es crucial. Y, aunque se intenta que los cabezas de lista dialoguen, lo que comienza con un tono educado suele derivar en ataques personales e incluso gritos a medida que se acerca la fecha de las elecciones.