El final del escrutinio, que se resolverá por solo un puñado de votos, dirimirá la fuerza del PVV para torpedear a la nueva mayoría moderada en la formación de Gobierno

Con el escrutinio de las elecciones de Países Bajos en su última fase, el Partido por la Libertad (PVV) del líder ultra Geert Wilders aventaja este jueves por la mañana en solo 1.984 votos a D66, una formación de centro, progresista y europeísta que

n-paises-bajos-por-delante-de-la-ultraderecha-segun-el-primer-sondeo.html" data-link-track-dtm="">ha sido la gran triunfadora de unos comicios con altísima participación. Es, sin embargo, muy poco probable que la extrema derecha, que ha sufrido un gran revolcón en las urnas ―pasa de 37 a 26 escaños en el Parlamento, los mismos que D66―, logre negociar con éxito la formación del próximo Ejecutivo. Dado que ningún partido con posibilidades de gobernar quiere trabajar con Wilders, será previsiblemente Rob Jetten, de 38 años y líder de D66 quien tendrá la oportunidad de liderar el proceso y tratar de lograr lo prometido en campaña: devolver el país a la senda de la estabilidad tras los enormes vaivenes de la legislatura que se cierra.

Incluso si el empate en escaños se mantiene, que es el escenario central en este momento, tendrá importancia el recuento de los últimos votos, el 20% de los emitidos en la mayor ciudad neerlandesa, Ámsterdam, así como los de los procedentes de las Antillas caribeñas y los de los residentes en el exterior, tradicionalmente favorables a las fuerzas moderadas y desfavorables para los ultras.