La crema de verduras más popular del otoño puede ser sosita o muy sabrosa. Con ayuda del aceite de oliva virgen extra puedes elevar a este clásico al máximo nivel de sabor
Entre todas las cremas de verduras, la de calabaza es la reina en otoño. Nada extraño, ya que es suave, reconfortante, requiere pocos ingredientes y suele ser muy fácil de preparar. Su mayor pega es que puede salirte sosita, pero la buena noticia es que es sencillo mejorarla y convertirla en un plato bien sabroso. Para ello solo se necesitan dos cosas: un método de cocción que saque lo mejor de la calabaza, y un buen aceite de oliva virgen extra (AOVE) que nos ayude en ese proceso.
Si la calabaza se asa en lugar de cocerla, el sabor se multiplica. El calor del horno hace que la cucurbitácea pierda humedad, se dore y caramelice, logrando que así que su dulzor se intensifique. En este proceso, es importante contar con un aceite de oliva adecuado, como el AOVE Maestros de Hojiblanca El Nuestro: es equilibrado, funciona muy bien con las verduras y participa en el dorado de la calabaza respetando su aroma y su sabor.
Cualquier crema de verduras sabe mejor si la rematas con un chorrito de aceite de oliva, pero en esta ocasión conviene elegir uno más frutado, potente y con personalidad. Nosotros hemos usado el AOVE Maestros de Hojiblanca Oda a la Alcachofa, que posee una buena combinación de amargor y picor. Si quieres saber más sobre los ingredientes y el paso a paso de esta receta, solo tienes que mirar el vídeo de arriba.







