Antes de que acabe la década, el planeta trabajará solo para pagar el dinero prestado

Unas 3.300 millones de personas, alrededor del 40% de la población mundial, viven en países que gastan más en pagar sus deudas que en educación o salud. Viven en la trampa de la deuda. Según las últimas estimaciones hechas públicas recientemente por el Fondo Monetario Internacional (FMI), la deuda pública global superará a tod...

o lo que produce el planeta entero en un año (100% del PIB) antes de que acabe la década. Trabajar solo para pagar. Es el mayor nivel desde la segunda posguerra mundial.

Un ardor deudor recorre el conjunto del globo desde la pandemia de la covid, en el año 2020, y ante los nuevos desafíos a los que nos enfrentamos. La ortodoxia de un déficit y una deuda pública máximos pertenece al territorio de los recuerdos neoliberales. Ello es porque los países, en distinto grado e independientemente del color político de quienes los gobiernan, tienen que enfrentarse a riesgos que antes estaban en segundo plano. Por ejemplo, un mayor gasto en defensa en un mundo más militarizado. La guerra está otra vez de moda. Los políticos que la invocan ganan elecciones. En los últimos cinco años los gastos en armamento han crecido un 34%. Antes del ardor deudor está el ardor guerrero que lo genera. Ya no es cosa solo de regímenes autoritarios. Personas como Angela Merkel, Romano Prodi… han pasado al rincón de la historia calificados de ingenuos, o, lo que es peor, de cobardes, frente a la inexorable dureza de los tiempos que corren.