El FMI calcula que el ratio de deuda sobre PIB superará el 100% en el mundo, con Europa y EE UU emitiendo en torno a tres billones más en bonos
La economía mundial se asienta sobre una montaña de deuda que no ha parado de crecer desde la pandemia, de forma acelerada en algunos casos, y que va a seguir engordando el próximo año. El pago creciente de intereses, una cuestión acuciante en el caso de EE UU, la refinanciación de los vencimientos y el desequilibrio de las cuentas públicas que no se ve compensado por el crecimiento van a continuar siendo las coordenadas que alimentarán la bola de nieve de la deuda pública también en 2026. El endeudamiento de la zona euro marcará un nuevo récord, y junto a Estados Unidos las emisiones de nueva deuda superarán los tres billones de euros.
En su último análisis de la situación fiscal a nivel global, del pasado octubre, el FMI advertía de que “las perspectivas y los riesgos de la deuda pública mundial se han deteriorado aún más desde nuestras últimas reuniones en abril”. El organismo prevé que la deuda pública mundial supere el 100% del PIB en 2029, lo que sería el nivel más alto desde 1948. Y bastaría un escenario adverso para que ese nivel se disparara al 129%. En las grandes economías desarrolladas, ese 100% del PIB es un umbral que ya ha dejado de ser impensable. Están ahí grandes economías como Canadá, China, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido, además de España (103,2% del PIB).








