Una protesta, programada para este sábado y gestada en medio centenar de municipios de la montaña, recorrerá Jaca

En el Pirineo aragonés todavía no ha bajado la temperatura. Hay un ambiente caldeado ―y no se debe al otoño suave―, sino a un malestar creciente que está gestando una protesta este fin de semana a la que ya se han sumado habitantes, asociaciones y organizaciones de medio centenar de municipios pirenaicos. La causa es múltiple, pero el lema solo uno: Por una montaña digna. Y bajo este paraguas rechazan desde la masificación del turismo propiciada por los grandes proyectos, a la vivienda inasequible o el modelo energético actual de grandes parques y plantas.

La cita de este sábado, en realidad, tiene pedigrí. Y el manifiesto Por una montaña digna, también. Hace 25 años, otra gran protesta recorrió las mismas montañas en el mismo lugar. Entonces movilizó el Pirineo clamando contra los grandes embalses que hundían en las aguas pueblos enteros como Jánovas, y acabaron paralizadas tres de las cuatro infraestructuras hidráulicas proyectadas. Pero hoy, un cuarto de siglo después, ya no son pantanos sino telecabinas, toboganes o parques temáticos y fotovoltaicos. Los Pirineos para vivir o el parque de atracciones para disfrutar. O así plantean su dilema.