Blackstone, Ares, Culmia, Azora, Cerberus, Q-Living y Patrizia buscan comprador para carteras valoradas en más de 5.500 millones

Algunos de los grandes caseros de vivienda en alquiler en España están comprobando si es un buen momento para traspasar sus carteras. Empresas como Avalon, Fidere, Culmia, Nestar, Macc, Q-Living o Patrizia, detrás de las que están algunos de los mayores fondos del mundo como Blackstone, Ares y Cerberus, tienen activos en venta de cerca de 30.000 viviendas por más de 5.500 millones de euros. Quieren aprovechar el viento de cola de la economía española y el interés de los inversores extranjeros en el país para sellar las operaciones, además de por la elevada demanda del alquiler y por tener portfolios de edificios que ya están construidos y maduros -estabilizados operativamente-. Asimismo, se espera como novedad que como comprador entre el conocido como capital core, es decir, el que está dispuesto a pagar más por productos estables en rentas a largo plazo.

En muchos casos, después de haber construido los edificios y gestionar los alquileres, es el momento de recoger los frutos en un mercado en el que tanto los precios de los alquileres como de venta están al alza. “Estamos viendo un volumen muy relevante de operaciones porque los grandes propietarios institucionales, tanto fondos como promotores, han alcanzado fases de maduración de sus proyectos y están optando por capitalizar ese valor”, explica Ignacio Meylan, responsable de deuda y de residencial en la consultora inmobiliaria CBRE. “A esto se suma un contexto en el que la vivienda en alquiler ha demostrado ser uno de los activos más resilientes y líquidos del mercado inmobiliario español, siendo además España uno de los focos de inversión para todos los capitales institucionales”, añade. Meylan recuerda que hay demanda estructural de alquiler, presión por parte de una limitada oferta y una visión clara a largo plazo que indica que este es un segmento con recorrido.