La receta tradicional del clásico de la repostería sefardí lleva más de dos horas, pero tenemos el truco para hacerla en menos de la mitad sin perder calidad

El bizcocho de almendra y mandarina es uno de los exitazos de la repostería sefardí. No conozco a nadie que lo haya preparado o probado y no se haya entusiasmado, sobre todo por dos motivos. Primero, solo lleva 4 ingredientes y lo puede preparar hasta la persona más inepta para la pastelería. Segundo, es un bizcocho tan jugoso que casi le podríamos llamar pastel. Recuerda a los que se empapan con almíbar o sirope, pero aquí no hace liarse con esos preparados para que quede húmedo y blandito.

Esta maravilla solo tiene un pequeño problema: si sigues la receta tradicional, tienes que cocer las mandarinas en agua hirviendo entre una y dos horas, lo que puede convertir la preparación en una actividad un pelín tediosa. ¿La solución? Cocinarlas en el microondas 12 minutos. El acelerón es grande, y el resultado, prácticamente el mismo.

Este bizcocho es delicioso solo, pero también se puede acompañar con un poco de yogur griego, crème fraîche o salsa de chocolate. Dos detalles importantes: es mejor usar mandarinas de piel fina, porque si no amargan demasiado, y si eres más vaga que la chaqueta de un guardia, puedes tirar de almendra molida (aunque perderás algo de sabor y textura). Si quieres ver cómo se hace el bizcocho, mira el vídeo de arriba.