Ni estirar masas, ni preparar cremas, ni hacer virguerías con las decoraciones: este pastel con fruta se prepara en 15 o 20 minutos, y el resto del trabajo lo hace el horno

Los arándanos son una fruta especialmente agradecida para la repostería. El horno no apaga su color ni destruye del todo su textura, y al transformarse sueltan el jugo justo, lo que los convierte en candidatos idóneos para aparecer en bizcochos, tartas, magdalenas o tortitas. A todos les regalan su frescura y humedad, además de poner un contrapunto ácido que siempre se agradece en los dulces.

En el pastel de hoy, adaptado de una receta del panadero Bryan Ford (@Artisan Bryan), los arándanos son los protagonistas absolutos. Se trata de una tarta invertida, porque al cocinarla la fruta se pone en la base del molde y la masa de bizcocho se vierte encima. Luego se le da la vuelta y los arándanos quedan arriba, luciendo su irresistible colorido. La preparación, que no puede ser más sencilla, no te llevará mucho más de 15 o 20 minutos, y el resto del trabajo es cosa del horno. Si quieres ver cómo se hace, mira el vídeo de arriba.

Calentar el horno a 180 grados.

Untar un molde redondo de horno de entre 20 y 22 cm de diámetro con la mantequilla derretida.