Este domingo se celebra esta festividad de concordia y paz con garbanzos con bacalao, callos y arroz con leche

El 19 de octubre, desde hace más de siglo y medio, es una fecha sagrada para los ovetenses. Es uno de esos días del año que marcan, como lo hacen San Mateo, la Ascensión o la Balesquida. Es el día conocido como el Desarme, la fiesta gastronómica más antigua de Asturias, porque —como reflexiona Eduardo Méndez Riestra en su Diccionario de Cocina y G...

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astronomía de Asturias— es obvio que la Navidad o el Antroxu no son fiestas gastronómicas, aunque se celebren comiendo. Méndez Riestra ahonda además en la idea de que se trata de una festividad extraña, porque todo el mundo sabe qué hay que comer, pero no por qué motivo. Y es que sobre esta celebración pesan muchas leyendas.

Desde la Cofradía Gastronómica del Desarme —institución creada en 2012 con el fin de preservar, proteger, difundir y enaltecer una tradición única— se reivindica la fiesta del Desarme y su histórico menú de garbanzos con bacalao y espinacas (o acelgas, apunta Méndez Riestra), callos a la asturiana y arroz con leche. Un símbolo de concordia y de paz más allá de nuestras fronteras, que sirven todos los bares y restaurantes de la ciudad, afirma Miguel Ángel de Dios, cofrade mayor y propietario de El Bodegón de Teatinos. Asegura que es la fiesta gastronómica más antigua de España: en 2018 fue declarada de interés turístico regional y, desde el mes de septiembre, ha alcanzado el título a nivel nacional, debido a su arraigo histórico y su atractivo cultural y gastronómico. “Con esta declaración se reconoce la relevancia de esta celebración, que conmemora la rendición de las tropas carlistas en 1836, cuando la Milicia Nacional de Oviedo defendió la ciudad. El triunfo militar se convirtió, con el tiempo, en una festividad de paz y unión en torno a la mesa”, señala.