Hace falta cambiar la Ley Fundamental para fortalecer la posibilidad de cualquier mujer de interrumpir su embarazo

Hace más de una década, miles de mujeres marcharon sobre Madrid en el Tren de la Libertad. Aquel convoy recorrió España impulsado por la fuerza de generaciones de mujeres decididas a transformar la injusticia en progreso, la desigualdad en derecho, el paternalismo machista en libertad. Aquel espíritu de avance, de valentía, de justicia y de igualdad continúa intacto y sigue impulsando los cambios normativos necesarios para

tima-la-propuesta-de-reforma-de-la-constitucion-para-blindar-el-aborto.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2025-10-13/el-gobierno-ultima-la-propuesta-de-reforma-de-la-constitucion-para-blindar-el-aborto.html" data-link-track-dtm="">blindar el ejercicio del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo.

Cincuenta años de España en libertad, 47 desde la aprobación de la Constitución y 40 desde la primera ley de despenalización del aborto, nos sitúan en una encrucijada histórica en la que el Gobierno progresista del presidente Pedro Sánchez ha decidido incorporar la garantía del ejercicio de este derecho en la Constitución de 1978. La trascendencia de esta propuesta es evidente: por primera vez en la Ley Fundamental, las mujeres somos reconocidas específicamente como sujetos de derechos propios, cuyo ejercicio debe ser asegurado por los poderes públicos en condiciones de igualdad efectiva.