El relleno de puerro, sabroso y dulzón, y la masa crujiente y hojaldrada, convierten a esta preparación en una buenísima opción para almuerzos y cenas
La flamiche es una tarta salada prima hermana de la ya conocida quiche. Ambas tienen una masa como base y un relleno preparado con huevos, nata o leche y otros ingredientes como vegetales, queso o productos cárnicos. En el caso de la flamiche picarda, propia de la región de Picardía en Francia, el puerro es la estrella; no en vano también se la conoce como flamiche aux poireaux.
Haciendo una búsqueda rápida en internet, podrán ver que no hay una única manera de preparar esta tarta salada: más allá de los puerros hay quienes añaden panceta, chalota, vino e incluso cerveza. Nuestro relleno es muy simple ya que queremos que nada destaque por encima del vegetal en cuestión, solo añadimos un poco de queso gruyere rallado por encima para lograr que la flamiche quede dorada.
Preparar la masa es sencillo si se respeta lo que indica la receta, es decir, usar la mantequilla muy fría y no amasarla en exceso. Esta misma masa preparada con mantequilla blanda y con más tiempo de amasado daría lugar a un bollo elástico y difícil de estirar, en lugar de ser tierno y muy maleable si se hace como se debe.






