La compañía, que admite que no sería capaz de cubrir toda la demanda con este biocombustible, pide apostar “por todas las tecnologías” para descarbonizar el transporte

En medio de las negociaciones entre los fabricantes de coches y Bruselas por alargar la vida de los vehículos de combustión en Europa, Repsol ha presentado este martes su nueva gasolina Nexa 95 de origen “renovable” fabricada en sus instalaciones de Tarragona. La compañía española ha asegurado que este biocombustible emite más de un 70% menos de dióxido de carbono que la gasolina convencional y es una herramienta más para cumplir con los objetivos de emisiones de la Unión Europea. “Tenemos que apostar por la neutralidad tecnológica, porque todo cuenta para descarbonizar el transporte”, ha señalado una portavoz de la empresa en un evento realizado en el circuito del Jarama de Madrid.

Nexa 95 complementa al diésel Nexa que la compañía lanzó previamente, el cual emite entre un 80% y un 90% menos de CO2 que el gasóleo convencional y del que ya han suministrado 67 millones de litros. Si bien Repsol no ha especificado la materia prima con la que se hacen estos biocombustibles, la empresa acepta que no podrán responder a toda la demanda de combustible con estas opciones supuestamente más ecológicas. Según los cálculos ofrecidos por Repsol, se podría responder al 30% de la demanda en 2030 y al 65% en 2050. La gama Nexa se completará con otras versiones para coches a gas. En el caso del diésel Nexa, este se produce en Cartagena (Murcia) y a partir del año que viene también en Puertollano (Ciudad Real).