Una empresa española y otra portuguesa deciden integrarse tras años de recelos que han frenado el mercado energético de la Península. La operación será un reto para Repsol
Con total sigilo, Moeve (antigua Cepsa) y su homóloga portuguesa Galp han mantenido negociaciones en los últimos meses con el fin de integrar sus negocios en la Península Ibérica, que han dado como resultado el anuncio de un acuerdo no vinculante para avanzar, ya con luz y taquígrafos, en una operación que podría cerrarse a mediados de este año. A primera hora de la mañana del jueve...
s, Galp anunció a la Bolsa de Lisboa (donde cotiza el 55% de su capital) el acuerdo de intenciones con la española, que hizo lo propio en un comunicado de prensa (Moeve no cotiza).
El asombro en el sector energético llegó por dos vías: por fin, una empresa energética portuguesa y otra española deciden integrarse tras años de recelos mutuos que han impedido la creación real de un mercado ibérico de la energía; por otro lado, ha sorprendido el diseño de la propia operación, “bien urdida, con economías de escala y potencial de crecimiento, en el que los egos empresariales o políticos parecen haber quedado a un lado”, señalan, de un modo u otro, fuentes del sector.






