Moeve ha registrado un beneficio neto de 182 millones de euros en el primer semestre de 2025, lo que supone un aumento del 8% respecto del mismo periodo de 2024. Sin embargo, la antigua Cepsa ha experimentado un peor desempeño hasta junio de este año.

Según las cifras reportadas por la compañía, su ebitda cayó un 33%, hasta los 733 millones de euros. El resultado neto, que mide la evolución del negocio sin tener en cuenta la valoración de los inventarios y los efectos extraordinarios, ha retrocedido un 19%, hasta los 324 millones de euros.

“El resultado bruto de explotación (ebitda) CCS ajustado fue de 733 millones de euros en el primer semestre de 2025, en el que el grupo registró unos resultados financieros resilientes en todas sus actividades a pesar de los menores márgenes de refino, el impacto del apagón en España y Portugal del mes de abril y el mantenimiento programado en algunas plantas”, señala Cepsa en un comunicado difundido este lunes. Estos resultados se dan en el primer ejercicio sin tener que pagar el gravamen temporal impuesto a las energéticas por el Gobierno tanto en 2023 como en 2024. Un impuesto, que el Ejecutivo sondeó hacer permanente, y contra el que la antigua Cepsa fue muy crítico. La firma achacó a este tributo parte las pérdidas de 233 millones en 2023, después de unas cifras récord en 2022, año en que la energía se disparó por la invasión de Rusia sobre Ucrania.