Repsol ha sufrido una fuerte caída de sus resultados en el primer semestre de 2025. La energética ha ganado 603 millones, lo que supone un descenso del 62,9%, según los datos reportados a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este jueves.

El resultado neto ajustado, aquel que mide exclusivamente el desempeño de los negocios, se ha quedado en 1.353 millones de euros, lo que representa una caída del 36,4%. Este significativo retroceso de resultados no ha impactado sobre la retribución al accionista. El ebitda retrocede un 25,7%, hasta los 3.076 millones de euros.

Tras comunicar el cierre de recompra de acciones este miércoles por 300 millones de euros, esta misma mañaana ha anunciado un nuevo plan de recompra de títulos por otros 350 millones de euros.

La fuerte caída de resultados viene determinada por los malos números cosechados en el negocio de refino y química. No obstante, están por encima de las previsiones del consenso de analistas. El resto de negocios, desde la exploración y producción al marketing, la distribución de carburantes o la comercialización de luz y gas han mejorado entre enero y junio. Sin embargo, el peso de la downstream ha sido determinante.

La compañía espera que en los próximos meses se normalice la operativa de sus refinerías y centrales químicas y así poder capturar las oportunidades en este segmento. La primera mitad del año ha estado marcada por las interrupciones. Algunas por paradas de mantenimiento y otras por cuestiones de responsabilidad de la compañía, pero también ha sufrido problemas de operatividad por factores ajenos a la compañía.