La impuntualidad puede generar sensación de abandono, ansiedad o vergüenza. Además, hasta los 12 años, los menores siguen sintiéndose vulnerables porque tienen miedo de ser olvidados o sentirse poco importantes
El hecho de que los niños salgan del colegio y encuentren a alguien que les está esperando es importante para ellos, porque así se sienten seguros y protegidos. De lo contrario, si a menudo encuentran ausencias y retrasos cuando esperan a una hora determinada,
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l-sindrome-del-padre-o-la-madre-ausente-y-su-impacto-en-el-desarrollo-de-los-ninos.html" data-link-track-dtm=""> su autoestima puede minarse o pueden sentir desprotección. Así lo explica Montse Díaz, docente de Psicología de la Universidad X el Sabio y creadora de contenidos en Neuropsicoteca, una academia para la formación continuada de psicólogos. “El menor puede sentirse ansioso, triste, confundido o incluso enfadado. Es posible que piense que se han olvidado de él o que algo malo ha ocurrido, especialmente si es pequeño y no tiene una noción clara del tiempo”, añade Díaz. “También pueden experimentar vergüenza si ven que todos los demás ya se han ido. Si esto ocurre con frecuencia, puede generar una sensación de abandono”, asegura.






