¿Qué hay más tradicional que abrir una buena lata de mejillones en escabeche de la rías gallegas para acompañar esa cerveza bien fría o ese vermut?
Hay un momento sagrado en la vida de toda persona, vital para su correcto aprendizaje de tragaldabas disfrutón, y tremendamente enraizado en la idiosincrasia española, que es la hora del aperitivo. Para un español, el aperitivo es como un atardecer para Monet o el viento y la lluvia para Kurosawa. Determina su esencia. ¿Y qué hay más tradicional que abrir una buena lata de mejillones en escabeche de la rías gallegas para acompañar
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-27/las-horas-del-vermu.html" data-link-track-dtm="">esa cerveza bien fría, vermut o lo que guste? Para escoger uno que nos haga quedar como El Gran Gatsby en una fiesta sin sentir ganas de hacerse el harakiri porque tenga más greñas que un concierto de Manowar, aquí va una pequeña ayuda en forma de lista.
Hablar de mejillones buenos gallegos es hacerlo de Ramón Franco. Esta clásica conservera de A Pobra do Caramiñal es toda una leyenda en este mundillo. Tiene sus propias bateas y elige lo mejor de lo mejor para su propia producción. Clasicismo a raudales a la par que calidad, y de tanto en cuando enlata mejillones gigantes a razón de tres por lata (y también a precio de solomillo de oso panda). El buque insignia es el formato 4/6 (15,95 euros).






