La pregunta no es si vivimos un retroceso inevitable, sino quién está permitiendo que ocurra

La provocación de Ayuso sobre el aborto convierte un tema de cumplimiento legal (un registro de objetores que garantice el acceso a un derecho) en otra performance moral maximalista que prioriza la visibilidad ideológica sobre la gestión sanitaria. Es la estrategia de la presidenta influencer: utiliz...

arlo todo para confrontar. Al reformular el marco del debate desde el acceso a un derecho hacia una supuesta defensa de la vida, hablando de “106.000 personas abortadas”, el resultado es que las mujeres reales que quieren abortar desaparecen, sustituidas por abstracciones morales. El incumplimiento legal no es ya una negligencia administrativa sino pura valentía ética.

En Andalucía, el mismo abandono institucional tiene el disfraz contrario: un fallo técnico puntual. El Gobierno de Moreno Bonilla conocía desde hace más de un año los fallos y retrasos en los cribados de cáncer de mama, pero solo actuó al estallar el escándalo. La respuesta fue circunscribir el problema a “un área muy concreta del Hospital Virgen del Rocío”, pero los radiólogos lo desmienten. El problema es estructural y afecta a todas las pruebas diagnósticas de la región.