El Ejecutivo madrileño encuentra en la interrupción voluntaria del embarazo un nuevo frente para confrontar a su líder con Sánchez
Crear una lista de profesionales sanitarios objetores de conciencia a la interrupción voluntaria del embarazo, como obliga la ley y reclama el Gobierno central, supone crear “una lista negra”, “estigmatizar” a los profesionales, y “señalarlos”. Esas opiniones, vertidas por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, o los distintos portavoces de su Ejecutivo, y coronadas este jueves con el “¡váyanse a otro lado a abortar!" de la baronesa, chocan con otra decisión de la propia Administración regional. Porque Madrid sí ha cumplido con el mandato de crear un registro de objetores a la prestación de la eutanasia, como se puede comprobar en una web oficial desde 2021. Una contradicción que el Gobierno madrileño, preguntado por este diario, no había explicado en el momento de publicación de este artículo, y en la que la oposición ve la señal de que se usa la polémica para provocar artificialmente un choque con el Ejecutivo central.
“Ayuso es una hipócrita porque sí tiene registro de objetores para la eutanasia”, se queja la diputada Lorena Morales, del PSOE. “Lo único que quiere con el registro de objetores del aborto es echar un pulso al Gobierno”, añade en referencia al Ejecutivo central de Pedro Sánchez. “Y si para ello tiene que recortar los derechos de las mujeres, nada la importa”, opina. “Para ella somos ciudadanas de segunda”.






