Una receta de inspiración griega, que se prepara en menos de 10 minutos y tiene todo el sabor del verano
Con la vuelta a la rutina en septiembre, entre colegios, trabajo y días que aún huelen un poco a verano, tener a mano recetas fáciles, rápidas y nutritivas se vuelve más importante que nunca. No hace falta complicarse para comer bien: un buen plato puede salir de unos pocos ingredientes que seguro ya tienes en la despensa. Las legumbres, por ejemplo, son un básico que nunca falla; una fuente saludable y económica de fibra y proteína vegetal, y no deberían faltar en ningún menú semanal.
Cuando era pequeña, mi abuela cocinaba legumbres cada lunes. Era nuestro día sin carne, y sigo con esa costumbre porque funciona muy bien y mis hijos saben que lunes es el día de legumbres. Esta receta de garbanzos salteados con espinacas, limón y aceitunas kalamata es perfecta para esos días en los que necesitas comer bien sin pasar demasiado tiempo en la cocina. Está lista en 10 minutos, puedes acompañarla con arroz, guardar lo que sobre para el día siguiente, o enriquecerla con un poco de queso feta o un huevo.
Tiempo: 10 minutos
Dificultad: Baja. Solo tener la sartén a punto.






