VUELTA A ESPAÑAETAPA 16

Árbol va y protesta viene, de nuevo los manifestantes en favor de Palestina y contra el genocidio israelí en la franja de Gaza protagonistas en la Vuelta a España. Derribaron un árbol en la carretera —enredo que no pasó a mayores porque la Guardia Civil lo retiró a tiempo— y, a escasos dos kilómetros de la meta, produjeron altercados y rifirrafes con la policía, barullo y demasiados decibelios, al punto de que la organización, como ya hiciera en Bilbao, decidió adelantar la meta ocho kilómetros. En esta ocasión, sin embargo, sí que habría ganador. Y ese fue Egan Bernal, un triunfo soberbio que le hace olvidar, en parte, el grave accidente que tuvo hace un par de años que casi le arrebata la vida.

“Viva Palestina, Palestina libre…”, relatan las notas de una canción que ya ha hecho fortuna en la Vuelta, toda vez que este martes, como cada día, se coló durante diez minutos en la frecuencia de Radio Vuelta, el canal que utilizan todos los equipos ciclistas y la organización de la competición. Tonadilla que incluso ya se tararea en los coches de los equipos participantes porque, dicen, es bien pegadiza. Un hackeo que es pacífico, una forma de protesta por los manifestantes en favor de Palestina, focalizado todo en el equipo Israel-Premier Tech. “Es evidente que la situación es terrible y se entienden las protestas, pero no creo que por tirar a alguien al suelo sea mejor o peor la protesta”, resuelve Joxean Matxin, mánager del UAE, casi único en su especie porque no tiene reparos en hablar sobre los problemas que generan los activistas en la carrera. Entre otras cosas, porque en el pelotón reina la ley del silencio, omertá. O casi. “Tenemos nuestra opinión, pero desde el equipo nos han dicho que no nos pronunciemos” o “de eso no hablo”, son las respuestas recurrentes. Pero los activistas sí que se hacen notar y hablan, aunque sea derribando árboles y cortando la carretera. Un incidente, en cualquier caso, que no pasó a mayores por la intervención de la Guardia Civil. Peor fue en la meta.