El sector de automoción europeo ha despuntado en agosto con una ganancia del 4,8% liderado por Volkswagen, que ha subido el 8%. El mercado ha dado una tregua a una parte de las cotizadas que más ha sufrido por la política arancelaria de Donald Trump a las exportaciones ante las negociaciones entre los presidentes de Estados Unidos y de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para intentar que el impuesto baje al 15% desde el 27,5% inicial....

Con esta mejora, la mayoría de las compañías ha entrado en terreno positivo en año (el 12% gana Volkswagen), aunque la presión no ha desaparecido del todo. Así lo ven los expertos. “Los aranceles representan un riesgo significativo para los fabricantes de automóviles que exportan vehículos en plantas de Japón, Corea y Alemania a Estados Unidos”, afirma Fitch. En el caso de Volkswagen, la firma de calificación espera que “el segmento de lujo sea el más perjudicado, incluyendo las marcas Porsche y Audi, lo que debilitará aún más el free cash flow”. Fitch cambió la perspectiva del rating de la alemana de estable a negativa el pasado abril por la presión de las tarifas con un rating a largo plazo de A-.

Bank of America dibuja para la compañía un escenario más alentador: “Los riesgos arancelarios han disminuido y podrían hacerlo aún más si Volkswagen llega a un acuerdo específico”. Los analistas recuerdan que el director ejecutivo, Oliver Blume, ha afirmado que “por cada dólar invertido en Estados Unidos, hay uno menos de arancel que pagar”.