Los nuevos aranceles del 15% impuestos por Estados Unidos a la mayoría de los productos europeos a partir del 1 de agosto ya están afectando las previsiones de las grandes cotizadas a los dos lados del Atlántico. Aunque el gravamen es inferior al 25% inicialmente previsto, sectores como la automoción, la siderurgia o las farmacéuticas —con multinacionales como General Motors, ArcelorMittal o Merck— figuran entre las más expuestos con un impacto ya declarado que supera los 10.000 millones de euros. Así lo han ido reflejando numerosas compañías durante estas últimas semanas de presentación de resultados correspondientes al primer semestre de 2025, un periodo ya extenso para calibrar el impacto de la guerra comercial desatada desde la Casa Blanca.

La cifra quedará corta de aquí a final de año, ya que la mayoría de las compañías han admitido sentirse dañadas sin ofrecer aún una cuantificación precisa a la espera de que las reglas del juego se asienten en los próximos meses o se pueda medir con mayor precisión el golpe en sus cuentas financieras. Cualquier señal de debilidad se castiga con dureza en las cotizaciones bursátiles. Stellantis, Novo Nordisk (el creador de Ozempic) o la todopoderosa Apple sufren en Bolsa las consecuencias de sus previsiones a la baja.