Los grandes grupos europeos del sector del lujo respiran con cierto alivio tras conocer que el arancel definitivo con Estados Unidos (EE UU) será del 15%, un porcentaje inferior al que las empresas llegaron a temer al inicio

canzado-entre-la-ue-y-ee-uu.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/economia/2025-07-28/como-afecta-a-espana-el-acuerdo-arancelario-alcanzado-entre-la-ue-y-ee-uu.html" data-link-track-dtm="">de la crisis comercial desatada por la administración Trump. No es para menos: se trata del principal mercado mundial del lujo, donde un gigante como LVMH, dueño de marcas como Louis Vuitton o Bulgari, se juega un 25% de sus ventas.

Su responsable financiera, Cécile Cabanis, resumió el sentimiento de la compañía en la presentación de sus resultados semestrales la semana pasada. “Un arancel del 15% sería un buen resultado para el estado de ánimo general de nuestros clientes”, explicó. El lujo opera, por un lado, con mayores márgenes que otros sectores, gracias a los precios que cobra por sus productos. Una estructura que da a estos grupos cierto margen de actuación para compensar el nuevo arancel con nuevas subidas de precios. En el caso de LVMH, según la categoría.