Punto final —o por lo menos, punto y aparte— en la pugna comercial entre Washington y Bruselas. La UE ha aceptado un arancel del 15% sobre sus exportaciones hacia el gigante norteamericano en un pacto alcanzado entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La base del acuerdo sellado este domingo llega casi cuatro meses después de que la Casa Blanca diera oficialmente inicio a su guerra comercial global. Tanto entonces como ahora, la economía española en su conjunto saldrá más o menos airosa del golpe por un simple juego numérico: solo un 5% de sus ventas hacia el exterior tiene como destino EE UU. Sin embargo, y a falta de conocer los detalles de la negociación, hay algunos sectores potencialmente más expuestos. Entre ellos están los productos del campo, como el aceite y el vino, o la maquinaria y material eléctrico.
Bruselas y Washington empezaron a negociar a mediados de abril, tan solo unos días después de que Trump dinamitara el orden económico mundial ―el día 2― con el anuncio de una batería de aranceles a escala global. En los meses siguientes, en su ya habitual impredecibilidad y ante la presión cada vez mayor de los mercados, modificó y aplazó las tarifas una y otra vez, mientras mantenía reuniones y cerraba acuerdos bilaterales con varios países, como el Reino Unido o Japón.










