El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este viernes que, después de haber desplegado a la Guardia Nacional y la policía federal en Washington, prevé tomar medidas similares en Chicago, otra gran metrópolis de mayoría demócrata. En declaraciones a la prensa en el Despacho Oval, el republicano ha descrito a la apodada como Ciudad de los Vientos como “un desastre”: “Cuando estemos listos, empezaremos allí”.
Trump ordenó la semana pasada el despliegue en Washington de 800 soldados de la Guardia Nacional, pero el contingente ha ido en aumento en los días posteriores porque, según el republicano, el índice de delitos violentos en la capital estadounidense se había disparado hasta tal punto que constituía una emergencia nacional. “Todo el mundo estaba siendo asesinado y atracado… Muchos restaurantes tuvieron que cerrar por la ola de violencia”, ha insistido en sus declaraciones de este viernes. En cambio, alega, ahora “hay una seguridad extrema… Los restaurantes están llenos a rebosar”.
Las estadísticas, en cambio, apuntan que aunque los delitos violentos habían crecido en años anteriores, disminuyeron desde 2023. El año pasado registraron una reducción del 35%, según los datos del Departamento de Justicia publicados en enero. Unos números que Trump considera completamente “falsos”. Según él, se habían disparado, pero desde su anuncio del día 12 “han caído un 87%”.










