La Administración republicana ha apelado la prohibición de desplegar a la Guardia Nacional en Chicago

Como se daba por seguro, el pulso que mantienen Donald Trump y varias ciudades demócratas por el control militar de sus calles ha llegado al Tribunal Supremo, en un caso que promete tener un profundo impacto en el sistema político de Estados Unidos. La Administración del presidente estadounidense ha presentado este viernes una apelación contra la orden judicial que le prohíbe el despliegue de soldados de la Guardia Nacional en Chicago.

El recurso se presenta después de una serie de reveses para la Administración en sus planes de desplegar a esa fuerza de reserva en una serie de ciudades de mayoría demócrata, donde aseguran que la violencia se encuentra descontrolada hasta límites que hacen falta una intervención militar, pese a que las autoridades locales sostienen lo contrario. Hasta el momento, la Casa Blanca ha ordenado movilizaciones en Los Ángeles en junio; en Washington en agosto, y en Memphis desde la semana pasada. En Portland (Oregón) y en Chicago, sin embargo, jueces de distrito han determinado que la presencia de esos militares en las calles es ilegal; otro magistrado en California ha determinado que la de Los Ángeles también lo fue.