El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado desplegar a la Guardia Nacional en Washington y poner a la policía local de la capital bajo su mando directo como parte de un plan que él denomina para “liberar” la ciudad de personas sin techo y de la delincuencia. Además, agentes del FBI, la Oficina Federal de Investigaciones, reforzarán las patrullas de vigilancia nocturna y ayudarán a la policía local a luchar contra la supuesta delincuencia callejera, que Trump asegura —contradiciendo los datos oficiales y la impresión de los residentes— que ha convertido la capital en una ciudad sin ley. Así lo ha confirmado este lunes en una rueda de prensa en la Casa Blanca, poco después de anunciar la medida en redes sociales.

“Vamos a desplegar a la Guardia Nacional para ayudar a restablecer la ley, el orden y la seguridad pública en Washington D. C., y se les va a permitir que hagan su trabajo como es debido”, ha asegurado el presidente en su comparecencia ante los medios, acompañado por su portavoz, Karoline Leavitt, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth. Según ha apuntado, el despliegue inicial será de 800 soldados, una cifra que se podrá aumentar si se considera necesario.

Los datos desmienten las afirmaciones de Trump. Los delitos violentos decrecieron un 35% en 2024 con respecto al año previo y se situaron en las cifras más bajas de los últimos 30 años, según un informe del Departamento de Justicia publicado en enero.