El presidente Donald Trump asegura que va a “liberar” a Washington D. C. del crimen. Para ello va a desplegar al menos 800 efectivos de la Guardia Nacional y va a tomar el control de la policía local. El republicano, que lleva meses hostigando a la capital, sostiene que la ciudad vive una “crisis de violencia”, a pesar de que nadie sabe de dónde saca los datos, pues las estadísticas muestran el menor índice de criminalidad de los últimos 30 años. Y los residentes no reconocen su ciudad en las palabras del mandatario, que, en la rueda de prensa de este lunes, calificó a la capital como “insegura, sucia, e inmunda”.
“D. C. es una ciudad segura, no tiene sentido lo que dice. Llevo 25 años viviendo aquí y no creo que sea necesario lo que ha anunciado. Washington D. C. es una ciudad hermosa y no está sucia”, afirma Allison Deschryver mientras pasea a su perra por un parque del barrio Mount Pleasant, al noroeste de la ciudad. Consultora de empresas, nació en la ciudad de San Luis, Minnesota, pero lleva más de sus 47 años en el Distrito de Columbia, donde ha residido en barrios diversos como el céntrico DuPont Circle o Eastern Market, en el corazón del histórico barrio de Capitol Hill. “Nunca me he sentido amenazada”, asegura.














