Cada segundo, los españoles tiraron 35 kilos de comida a la basura en 2024. En total, los hogares desperdiciaron 1.125 millones de kilos, un 21% menos desde 2020. En el informe publicado en agosto, el Ministerio de Agricultura atribuye esta evolución sobre el derroche en los hogares al aumento de los precios de la cesta de la compra, al teletrabajo, al uso del táper y a una mayor conciencia social.

El despilfarro se produce a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde el campo hasta la mesa. Pero más de la mitad lo generan las familias, según datos de la Unión Europea. El promedio en los Estados miembro es de 72 kilos por persona. En España esa cantidad baja a 23,6 kilos, un 27% menos que hace cuatro años.

Los hogares son el único tramo de la cadena alimentaria con cifras oficiales actualizadas. Los datos surgen de encuestas a 4.000 familias. El informe de Agricultura concluye que los españoles desperdiciaron el 3,7% de los alimentos y bebidas que compraron. El 77,6% lo tiraron sin utilizar y el 22,4% restante eran sobras de platos cocinados. Ignacio de los Ríos, director de la cátedra de Banco de Alimentos de la Universidad Politécnica de Madrid, estima que cada persona pierde “entre 150 y 400 euros” al año por tirar comida.