Los adoquines blancos y negros dibujan formas geométricas en el suelo en esta estrecha y coqueta calle de Cedofeita, el barrio más chic de Oporto salpicado de galerías de arte, tiendas de diseño y librerías alternativas. No es casualidad que sea precisamente aquí donde, el pasado año, abrió sus puertas Galería De La Espada, una marca exclusiva de muebles que, con la bendición de arquitectos e interioristas, se ha convertido en objeto de deseo de sibaritas amantes del diseño.

Fiel al espíritu de la marca, el espacio es tan discreto que es fácil pasarse de largo. Está ocupado de forma temporal por una selección de muebles de De La Espada. Al fondo de la galería, unos ventanales se abren a un pequeño patio con vegetación en el que descansan dos solitarias sillas de madera a la intemperie. “Esta es la Outdoor Armchair, diseñada por los arquitectos chinos Neri & Hu y fabricada por nosotros”, cuenta Luis De Oliveira, copropietario de la firma junto a su esposa, Fátima De La Espada. Podría hablar con un entusiasmo contagioso durante horas acerca de esta silla, alternando el inglés, el portugués y el español, tres idiomas que domina con absoluta naturalidad. “Esta silla condensa varias de las claves que definen la identidad de la marca. No hay lugar para la improvisación: todo está cuidadosamente diseñado. Cada detalle cuenta para lograr piezas estéticamente bellas, pero siempre con prioridad en los materiales y en un proceso de fabricación pensado para que duren toda una vida”, asegura. No es una promesa vacía. El compromiso de la marca es que cada mueble dure, al menos, el doble de lo que tarda un árbol en crecer, y cada pieza tiene una garantía de por vida en la reparación de sus componentes.