Frente a la imparable digitalización e incorporación de la inteligencia artificial, el trabajo artesano experimenta, al mismo tiempo, un creciente impulso, tanto por ejercerlo como por preservarlo. Ya no es una tendencia, sino una corriente global construida con sólidos mimbres: proteger, evolucionar y conectar. Aun así, a veces no es suficiente, pues muchas artesanías se han extinguido o están a punto. Louis Chagnaud (París, 35 años) y Marta Jurado (Barcelona, 33 años) lo ven cada día en su trabajo, pues los diseños
://www.heapsandwoods.com/" target="_self" rel="" title="https://www.heapsandwoods.com/" data-link-track-dtm="">de su firma Heaps & Woods se elaboran en colaboración con artesanos de distintas partes del mundo. “Pensamos que optando por este tipo de elaboración contribuimos a proteger esta cultura. Si no, son técnicas que se están perdiendo. Esto es algo muy importante en nuestra filosofía, pues ya nos hemos encontrado con materiales y elaboraciones con las que queríamos trabajar y no hemos podido porque se han quedado sin relevo generacional”, apunta Louis.
Ahora viven en Madrid, pero ambos se han movido mucho, tanto individualmente como desde que son pareja. Durante sus estudios, Louis pasó por Shanghái, Londres y Nueva York, mientras que Marta vivió en París. Se conocían de pasar los veranos en Cadaqués y, de una manera un poco espontánea, terminaron viviendo en Bali, donde en 2014 comenzó su historia como pareja y su aventura empresarial. Cinco años después regresaron a Cataluña, primero a Barcelona y luego al campo. Y desde hace dos años y medio están en Madrid. Este verano ha llegado a sus vidas Valentina, su primera hija. Y creen que quizá eso les haga bajar un poco el ritmo de su dromomanía sana y elegida. Pero puede ser que no, porque, al parecer, es un tema siempre abierto.






