Es abrir la puerta y los ojos se llenan de hormigón y bovedillas de barro. También de madera de abeto, que sirve para formar tabiques y componer muebles. El ladrillo, que esconde una capa de corcho natural para aislar, envuelve todas las paredes completando una imagen que incluye vetas de mármol en el suelo y, en el techo, túneles de latón para ocultar cables eléctricos. El resultado es Can Gabriel, que ofrece un doble efecto que va del detallismo más absoluto a la crudeza de una obra que parece inacabada, como si los albañiles aún estuvieran allí. Cuenta uno de los autores de esta reforma que ha dado vida nueva a un viejo piso en Palma, el arquitecto Jaume Mayol, que si hubiese sido un proyecto presentado por un estudiante en la universidad probablemente habría suspendido por la excesiva cantidad de materiales usados. El suyo, sin embargo, ha sido premiado en la primera edición de los galardones de La Casa de la Arquitectura debido a su “lenguaje claro, didáctico y profundamente funcional” y también fue finalista de los premios FAD de Arquitectura e Interiorismo. “A veces lo importante es añadir más”, advierte Mayol.
El trabajo realizado en esta vivienda ha requerido de un doble ejercicio de paciencia y de búsqueda de respuestas a las numerosas preguntas que este arquitecto mallorquín y su socia en TEd’A Arquitectes, la barcelonesa Irene Pérez, se plantearon. Las primeras arrancaron cuando vieron por primera vez el piso, allá por 2011, tras recibir el encargo por parte de Viçenç Sacarés. La anterior propietaria había iniciado una reforma que no había acabado, así que cuando lo visitaron —ubicado en un viejo edificio levantado en los años 60 en Palma— encontraron, en vez de habitaciones, un espacio diáfano con montones de escombros aquí y allá. “Entonces empezamos a planear cómo aprovechar aquel lugar tan desnudo y, a partir de él, ir superponiendo capas como un palimpsesto, sin borrar lo anterior”, explica el especialista. No había programa rígido, tampoco prisas: el trabajo ha sido rematado en 2024. “Se ha alargado por distintos temas, pero había tiempo. Y le ha venido muy bien porque la idea inicial ha ido mejorando, enriqueciéndose y volviéndose cada vez más compleja”, explica.






